Conservamos sentimientos que afloran cuando llega el momento preciso o cuando chocamos con algún recuerdo detenido en el subconsciente. Esta vez me encontré con esta página en blanco que es la compañera silente que no me reprocha nada, que ordena mis palabras y mis sentidos. Tengo la firme convicción de que la libertad esta dentro de nosotros mismos de nuestra manera de asimilar las cosas, de esa secreta combinación de virtudes y defectos que define cada ser, cada espíritu que llevamos dentro en relación con nuestro andar, y como resultado lo que podemos hacer, o lograr con ello. Ser feliz es una opción determinante que puede convertirse en una decisión diaria y obstinada cuando la marea nos arrope. Debemos aprender a vivir con individualidad, conociéndonos a nosotros mismos cada día, en nuestro interior, descubriendo el encanto que nace desde que somos niños, tratando de evitar la malicia que pueda llevar el entorno en un momento específico para que no nos afecte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario